·L'EXPLOSE DANZA·

OBRAS EN GIRA

LA MIEL ES Más dulce que la sangre

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Con La miel es más dulce que la sangre L’Explose se adentra en el universo creativo y vital de Federico García Lorca para reunir al autor y su obra en un mismo plano de realidad. Al mirarlo en la distancia, pareciera que los temas y obsesiones que atravesaron su mundo creativo definieron también su vida y su pronta partida.
El título de la obra hace referencia a un cuadro del mismo nombre pintado por Salvador Dalí muchos años antes de la muerte del poeta. En él, la cabeza de Lorca aparece medio enterrada en la arena; una visión lúgubre y oscura de su amigo, que será parte de varias de sus pinturas surrealistas.
Tino Fernández construye una pieza visual, que yuxtapone las obsesiones del poeta como en una pintura surrealista, mientras un quejío flamenco nos recuerda que Lorca –más allá de la palabra- también fue un hombre, también fue un cuerpo, con un alma inconforme.

tiresias

o la razón de ser

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L’Explose en este solo de danza explora el cuerpo como materia y sentido. Metamorfosis corporal. Cambio de género e impulso vital. Una pieza que habita la paradoja. Entre lo humano y lo animal. Entre la potencia y la fragilidad. Entre la virilidad y la femineidad. De la precisión a la libertad corporal. De la tensión a la distensión muscular. De la mitología a la contemporaneidad. De la danza a la acción performática. Una obra que se adentra en la abstracción para encontrar en ella el sentido. 
A lo largo de 50 minutos, la bailarina vivirá una transformación que pone en riesgo su propia naturaleza. La pieza evidencia la experiencia vívida de una metamorfosis.

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diario de

una crucifixión

Con la obra pictórica de Francis Bacon como referencia –y específicamente su Estudio del Retrato de Inocencio X de Velázquez-, este solo de danza-teatro muestra la vulnerabilidad de un cuerpo expuesto, juzgado y desnaturalizado en una urna de cristal, espacio cercado donde la privacidad no existe y la transparencia revela con nitidez la fragilidad humana.
El hombre, solo ante su existencia, verdugo y víctima de su propia naturaleza, ser humano y animal al mismo tiempo, abandonado a sus pasiones, huérfano sin guía, en un combate inútil consigo mismo, lanza su cuerpo a la batalla. Y como en un reality televisivo, el espectador se vuelve juez y parte de esta experiencia, árbitro y testigo de una contienda donde las tensiones entre lo místico y lo terrenal se encuentran para conmover a quienes la admiran.

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¿por quién

lloran mis amores?

En un nuevo intento de abordar el universo femenino, Tino Fernández planteó el espectáculo desde la soledad e intimidad de la mujer, donde se contrapone constantemente la fragilidad, producida por el espacio y la potencia, dada por la danza.
La historia es construida a partir de un espacio escénico conformado por 400 vasos de cristal que encierran a la bailarina y le dificultan la movilidad. La desnudez física se convierte en metáfora de la entrega absoluta, con la cual decide iniciar la travesía hacia sí misma, para descubrir y exorcizar sus dolores, temores y pérdidas, a través de una banda sonora, abstracción de sus emociones, que mueve sus fibras internas, con el objetivo de ir construyendo las bases de su futuro.